ORACIONES

 

¿QUÉ ES LA ORACIÓN?

Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría. (Santa Teresa del Niño Jesús).

 

La señal de la cruz.-

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén

 

 

Padre nuestro

que estas en el cielo,

santificado sea tu nombre,

venga a nosotros tu reino,

hágase tu voluntad, en la tierra

como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día

y perdona nuestras ofensas

como nosotros perdonamos                         

a los que nos ofenden,

no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal.

 

Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

 

 

Santo, Santo, Santo es el Señor,            

Dios del universo,                                   

llenos están el cielo                               

y la tierra de tu gloria,

hosanna en el cielo,                              

Bendito el que viene                                 

en nombre del Señor,                              

hosanna en el cielo.

 

Dios te salve María

llena eres de gracia,

el Señor es contigo,

bendita tu eres

entre todas las mujeres

y bendito es el fruto

de tu vientre Jesús.

 

Santa María

madre de Dios

ruega por nosotros, pecadores

ahora y en la hora

de nuestra muerte.

Amén.

 

 

 

Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión:
por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mi ante Dios, nuestro Señor. Amén

 

 

 

 

 

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

   
 

Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame y mándame ir a ti. Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén.